Entregarán tickets para misa de Lobito

16.11.2017

Durante la segunda quincena de diciembre comenzarían a entregarse las entradas para participar en la misa que el Papa Francisco celebrará el próximo 18 de enero en el campus Lobito. Así lo confirmó el director ejecutivo de la Comisión Nacional de la visita del Santo Padre, Javier Peralta.

"Todas las actividades masivas del Papa van a ser controladas en el acceso con ticket. Qué significa eso, que todas las personas que quieran ir a playa Lobito en particular, lo mismo a Maipú, Maquehue o Parque O'Higgins, deben tener una entrada", expresó Peralta.

Asimismo, el director ejecutivo expresó que todas las entradas serán gratuitas y serán entregadas a la diócesis de Iquique para que las distribuya.

"Tenemos demanda de distintos grupos que quieren venir organizados, como son grupos de colegios, de grupos de parroquias que a ellos les vamos a responder con sus entradas", precisó el director ejecutivo junto con agregar que para el público general se gestionará una plataforma virtual para que puedan descargarlas.

La cantidad

Consultado por si existe una cantidad límite de tickets, el obispo de Iquique, Guillermo Vera, manifestó que "todo el que quiera ir va a tener su entrada, y Lobito da para contener a todo Chile si quiere".

Ante ello, el director ejecutivo de la comisión organizadora calificó al campus Lobito como un lugar privilegiado por la cantidad de personas que puede recibir, versus la lejanía del lugar.

"Las entradas más que restricción es un tema de orden, para que los peregrinos sepan cuál es la puerta y el horario por donde pueden entrar", señaló.

En ese sentido, manifestó que sólo en términos numéricos, si quieren entrar más de 300 mil personas, se estimaría un tiempo de 5 o 6 horas para el ingreso.

"En el solo hecho de que le reciban las entradas, los dejen pasar y que llegue a su parcela designada, una persona se demora 2 o 3 minutos. Más si lo multiplicamos por la cantidad de personas", explicó

Falsificaciones

Finalmente, en cuanto a posibilidad de falsificación de las entradas, como lo que ocurrió en Santiago en el año 87, con la venida de Juan Pablo II al Estadio Nacional, Peralta señaló que si bien se diseña una entrada única e irreproducible, en Lobito no habría problema, pues no existe una restricción de espacio, como podría ser en otros sectores de Santiago.